100 ANOS DE IWO VILNA


Carta de la directora: El ídish como legado y horizonte

Hace cien años, en la ciudad de Vilna, entonces Polonia y hoy capital de Lituania, se fundó el idisher visnshaftlejer institut (Instituto Científico Judío) hoy conocido por sus siglas IWO. Su creación fue el resultado de un proceso colectivo que respondió a una necesidad urgente de la modernidad europea: la educación. En el nuevo mapa surgido tras la Primera Guerra Mundial, los Tratados de las Minorías comprometían a los Estados del Este europeo a garantizar el acceso a la educación para sus poblaciones nacionales minoritarias, incluidas las comunidades judías. En ese contexto, la educación religiosa tradicional cedía paso a escuelas modernas que requerían materiales de estudio en ídish, la lengua cotidiana de millones de personas.

La iniciativa de crear una institución académica dedicada al estudio del ídish surgió de un grupo de intelectuales judíos emigrados en Berlín, encabezado por el lingüista Nokhem Shtif y el historiador Elye Tsherikover. En 1924, Shtif redactó un memorando proponiendo la creación de un instituto que fuera al mismo tiempo academia de la lengua, biblioteca y universidad. No solo debía impulsar la investigación, la recopilación documental y la formación de especialistas, sino también dotar al ídish de un estatus normativo y simbólico: una lengua sin Estado, con millones de hablantes, necesitaba crear sus propias instituciones.

En 1925, delegados de Berlín, Vilna y Varsovia fundaron el IWO y definieron su estructura en cuatro secciones académicas: lingüística, histórica-socioeconómica, pedagógica y literaria. Ese mismo año se redactaron las “Tesis de Vilna” que establecieron el compromiso del instituto con la educación laica, la ciencia moderna y los desafíos sociales de la comunidad judía.

La proyección del IWO fue inmediata: surgieron grupos de amigos en todo el territorio europeo. Se crearon filiales en Nueva York, Buenos Aires y otras ciudades. Se organizaron grandes campañas de recolección de archivos históricos, libros antiguos y modernos, y materiales etnográficos como objetos rituales, amuletos, grabaciones, dichos populares y canciones; se crearon revistas académicas y de divulgación; se convocaron congresos internacionales de ortografía que sentaron las bases para estandarización del idioma; se abrieron escuelas superiores de maestros; se publicaron materiales didácticos para las escuelas modernas y se impulsaron investigaciones lingüísticas, concursos de escritura literaria y autobiografías.

En Argentina, un grupo de activistas organizó en 1926 un comité de apoyo, y en 1928 se estableció formalmente la Sección Argentina que junto con la de Estados Unidos sostuvo ininterrumpidamente su labor hasta hoy. En sus casi cien años, la filial de Buenos Aires se convirtió en un referente para la cultura judía en América Latina. Desde allí, el IWO mantuvo viva la lengua ídish mediante cursos, actividades culturales, edición de libros, biblioteca, archivo histórico y proyectos de investigación.

El siglo de existencia del IWO estuvo marcado por grandes tragedias. La sede central de Vilna fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial; su patrimonio fue saqueado por los nazis, protegido por sus trabajadores dentro del Gueto de Vilna y parcialmente recuperado después del Holocausto. Décadas más tarde, la sede del IWO en Buenos Aires sufrió el atentado a la AMIA en 1994, que destruyó completamente el edificio donde funcionaba. Gracias a la tarea incansable de más de 800 voluntarios, se logró rescatar una parte sustancial de su acervo documental.

Hoy, IWO Argentina resguarda colecciones declaradas Memoria del Mundo por la UNESCO y patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Sus fondos permiten reconstruir trayectorias migratorias, recuperar historias familiares y ofrecen un testimonio único sobre la vida judía, el idioma ídish y sus expresiones culturales, literarias y artísticas. A cien años de su fundación, el IWO reafirma su misión: preservar una herencia milenaria y proyectarla hacia el futuro, promoviendo el diálogo entre generaciones, el encuentro entre culturas y la valoración de la diversidad.

7 Agosto de 2025

Silvia Hansman
Directora de Fundación IWO

Volver